En Mocoretá y Monte Caseros, el panorama es desalentador y habría cerca de 27 mil hectáreas afectadas. En Bella Vista, el número sería menor, pero están siendo golpeados por una enfermedad que afecta a las plantas.

El panorama es desalentador. La sequía golpea a los productores correntinos, quienes ya están advirtiendo una campaña mala para el 2018 y no descartan que, afecte al próximo año. Si bien, la zona más golpeada es la de los citricultores del Sur provincial, también se vería afectada la parte de Bella Vista y zonas cercanas. Además, desde el sector ganadero advierten complicaciones.
El clima, un factor fundamental para las cosechas, parece no acompañar a los correntinos. El año pasado, el exceso de lluvias y las inundaciones afectaron sobre todo a la ganadería. Este año, la falta de agua complica a los productores que comienzan a preocuparse.
En el Sur provincial, en los últimos cinco meses llovieron sólo 150 milímetros, y según los pronósticos no habría precipitaciones hasta dentro de dos meses.
Ayer, las cooperativas de Monte Caseros y Mocoretá tuvieron un encuentro con el Ministro de la Producción, Jorge Vara, en el que, entre otras cosas, abordaron la problemática de la sequía. Allí, hubo un compromiso de evaluar la situación y considerar acciones para ayudar al sector.
“En la zona de Caseros y Mocoretá, estimamos unos 600 productores afectados, que abarcarían en total 27 mil hectáreas”, dijo a época, Miguel Robasco, uno de los referentes citrícolas de Monte Caseros.
Por su parte, según las estimaciones de la Cooperativa Exportadora Citrícola, el 70 por ciento de los trabajadores del sector están afectados por la sequía.
En esa zona de Corrientes, los productores se caracterizan por ser pequeños y medianos, por lo que la economía para muchas familias será compleja este año.
La producción en citricultura comienza en marzo con las variedades más tempranas, y con este panorama, las plantas y los frutos no alcanzarán los estándares de comercialización. “Los cítricos están creciendo, pero no van a tener el tamaño adecuado para ser comercializados, así que creemos que la campaña 2018 ya está perdida”, advirtió Robasco.
Y agregó: “En los últimos cuatro o cinco meses tuvimos lluvias de 150 milímetros, lo que debería llover en un sólo mes. Se pronostica que vamos a tener escasas precipitaciones hasta mayo o junio”.
En ese sentido, el sector agrícola estima que las escasas lluvias y el frío de los próximos meses podrían agravar la situación y comprometer la producción para el 2019.

  Situación en Bella Vista
En Bella Vista, conocida como la Capital de la Naranja, los productores no pasan por un buen momento. A la situación de las escasas lluvias, se le suma la aparición de una enfermedad que afecta a los cítricos.
En la localidad, aparecieron unos ácaro-arañuelas que, atacan principalmente a la naranja.
”Está comprometida la zona, porque no llovió como las plantas necesitan y ahora estamos con la enfermedad conocida como ácaro-arañuelas”, señaló a época, el productor bellavistense, Norberto Mortola.
Aseguró que la temporada será muy compleja para el sector y la comercialización será muy difícil. Por la enfermedad que afecta a los cítricos existe una gran parte de la producción comprometida. “Podemos hacer frente a la enfermedad porque tiene cura pero, si le sumamos lo climático, vamos a estar complicados”, indicó Mortola.
Sucede que, en los últimos meses, en la provincia llovió de manera irregular. En algunas zonas hubo precipitaciones intensas en pocos días y en otras, fueron escasas. Para los próximos meses, las proyecciones serían similares.
 

La ganadería golpeada por el factor climático

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En algunas zonas productivas del país, dicen que la sequía que golpea a gran parte de Argentina es la peor de los últimos 70 años. En Corrientes, así como los citricultores manifestaron su preocupación, el sector ganadero advierte dificultades para afrontar la campaña de este año.
En la provincia, en algunas zonas no llueve desde diciembre y con las perspectivas meteorológicas, indican que seguirá así varios meses más.
Acerca de esto, Miguel Marticorena, representante de Curuzú Cuatiá en la Asociación de Sociedades Rurales, en un medio local dijo: “Hoy la sequía afecta a la mitad de la provincia. Estamos sin lluvia desde diciembre. Es un momento crítico y sin perspectivas de mejoras en las condiciones climáticas que acompañan al sector”.
Si bien, la expectativa de los ganaderos es recibir apoyo tanto del Gobierno provincial como de la Nación, saben que el golpe en materia climática será muy superior. “Debemos estar preparados para esta sequía, porque el impacto es muy fuerte y sería imposible que el Estado pueda llegar a hacer frente a los efectos negativos de esta situación”, indicó el productor.

Fuente:diarioepoca.com

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