Según el relato del miembro de la fuerza, su esposa decidió presentarse ante la unidad policial por el presunto robo de animales de su propiedad y que se encontraron en un campo lindero. Vinculan a un conocido vecino y presumiblemente a un Oficial de la Policía.

Antonio Cidade, alto oficial de la Gendarmería Nacional (GN), señaló que su esposa, productora afectada, denunció ante autoridades policiales de la Unidad Regional Quinta, más precisamente de la Delegación Priar Santo Tomé, que animales de su propiedad se habrían encontrado dentro de un establecimiento lindero al suyo. La denuncia tomó ribetes inesperados, debido a que también se encontraron cerca de 60 animales vacunos, que luego se estableció pertenecen a la esposa de Cidade y otros productores del lugar. Cidade habló de un cementerio de animales faenados y de un matadero clandestino e involucró a Horacio Camelino, quien hasta ahora no replicó las explosivas declaraciones que conmovieron la ciudad del Norte provincial.

La noticia tomó estado público este viernes por la mañana cuando a través de un programa radial de la emisora FM Bunker, cuyo propietario es Jorge Amuedo, salió al aire vía telefónica un señor identificado como Antonio Cidade, oficial de GN, dando cuenta de algunos pormenores que se dieron el día anterior en un campo arrendado de 210 hectáreas ubicado en la zona de Cuay Grande. Siempre según el relato, en el establecimiento lindero con el suyo se encontraron animales de su propiedad y de otros productores del lugar. En su incursión radial, Cidade también comentó la existencia en el lugar de un cementerio de animales muertos y un carneador. El que arrienda el campo donde se hallaron los animales, sería un conocido comerciante del rubro juegos de azar, posee varias agencias de quinielas y desde hace algunos años se dedica a la actividad ganadera. Según fuentes calificadas, por estos días se encontraría vacacionando en las playas brasileñas. El testimonio de Cidade en la emisora duró unos siete minutos y dejó perplejos a muchos por los detalles que dio respecto de hechos supuestamente delictivos, que de comprobarse su veracidad, tendría derivaciones impensadas, dado que se suma a la ola delictiva que golpea la costa del Uruguay. Otro de los pormenores es que, siempre según Cidade, el que por estos días cumple el rol de cuidador del campo, en representación de Camelino, sería un Oficial de Policía que actualmente cumpliría funciones en el Priar de Santo Tomé. La Justicia habría dispuesto una serie de allanamientos en el establecimiento mencionado, para iniciar una investigación que determine si realmente es así como dice el alto oficial de una fuerza federal, quien por su formación y experiencia es sin dudas un denunciante calificado, tanto más cuando usó medios de difusión masivos, el caso del conocido periodista Jorge Amoedo, por FM Bunker.   ADEMÁS   Un dato no menor a todo esto, es que desde hace unos años a esta parte, productores ganaderos de la zona de Cuay Grande y que tienen sus establecimientos que dan sobre la costa del río Uruguay, vienen denunciando el permanente robo de animales vacunos. Siempre las primeras conjeturas que se hacían eran que probablemente, personas de origen brasileño serían las autoras de los robos. De ahora en más, habrá que ver cómo siguen los acontecimientos, si es que se comprueba que efectivamente en el campo que es propiedad de la familia Storti, y que está alquilado por Camelino, realmente se hacía faena clandestina. Una vez más, sobre el tapete las falencias de las autoridades municipales que deberían coordinar con la Policía los actos de prevención, para morigerar el impacto del accionar de los cuatreros, quienes muchas veces cuentan con la actitud benevolente de la Justicia a la hora de analizar las excarcelaciones.    Fuente:www.diarioellibertador.com.ar

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