Se trata de Bernardino González de 29 años, quien en febrero del año pasado sobrevivió al siniestro aéreo. Era intensamente buscado por el robo de la nave en Entre Ríos. Lo asesinaron en la ciudad de Encarnación, Paraguay.

Asesinaron a uno de los tres prófugos de la avioneta que en febrero del año pasado se estrelló en aguas de los Esteros del Iberá.
Se trata de Bernardino González, quien murió a los 29 años a manos de un sicario en la zona de Encarnación. Era uno de los autores del robo del Cessna 182 en la provincia de Entre Ríos, que iba a ser utilizada para el tráfico de un cargamento de marihuana.
Su muerte se suma a la de otro sospechoso, el instructor de paracaidismo rosarino, Gabriel Quiroz, que se suicidó en su casa. Otros fueron detenidos por los investigadores de la División Robos y Hurtos de la Policía entrerriana: Darío Roas en medio de un procedimiento por narcotráfico en Misiones, Héctor De Lima, en la misma ciudad, al caer en la trampa con una cita a ciegas, y Darío Crocco poco después del asalto en Rosario. Aún hay dos prófugos: el paraguayo Daniel Sánchez Barreiro y el posadeño Valentín Ramírez, alias “El Ninja”, de quien ahora se conoció que era un agente de inteligencia de la Prefectura echado en 2002.
Aquella mañana de febrero, un grupo de hombres llegó al aeródromo de Victoria para celebrar la despedida de soltero de uno de ellos, a quien iban a tirar desde el aire en paracaídas. Ese era el argumento por el cual habían contratado el servicio del Cessna 182, pero ni bien llegaron apuntaron con armas y redujeron al sereno, a dos paracaidistas y al piloto.
Se llevaron la aeronave hacia Paraguay, donde el Cessna iba a ser reacondicionado para el transporte de droga, pero el vuelo no salió de acuerdo con lo planeado. Cayeron en medio de los Esteros del Iberá, en Corrientes. Cuatro de los delincuentes, González, De Lima, Sánchez Bareiro y Ramírez, sobrevivieron milagrosamente, entre ataques de yacarés y otras alimañas. Tras ser atendidos en el hospital de la localidad de Carlos Pellegrini siguieron viaje rumbo al Norte. En tanto que Crocco había sido arrestado poco tiempo después del robo, Quiroz apareció suicidado a fines de junio en su casa de Rosario, y Roas huyó en su vehículo hacia Misiones.
Según publicó el Diario Uno de Entre Ríos, a Bernardino González se le había perdido el rastro. Evidentemente en Paraguay nadie lo buscaba, porque en la noche del domingo 3 de diciembre se encontraba como si nada junto con dos amigos tomando cerveza en la calle, frente a una cancha de vóley del barrio La Amistad, en el distrito de Cambyretá-Itapúa, una zona de Encarnación frente a Posadas.
Sin embargo, el joven de 29 años no previó que, además del pedido de captura nacional en Argentina e internacional de Interpol, lo buscaban otros enemigos del ambiente narco. A las 0.30 pasó una moto con dos hombres que abrieron fuego a mansalva con una pistola calibre 9 milímetros y una escopeta calibre 12. González cayó muerto prácticamente en el acto, al igual que su amigo Fidel Vigo Benítez, mientras que el tercero, Pedro Ocampo Benítez, sufrió varias lesiones, pero sobrevivió.

 

La cifra

2

Son los delincuentes que permanecen prófugos y acusados de participar del robo de la avioneta.

 

Fuente:www.ellitoral.com.ar

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