Al recibir una denuncia por parte de un vecino, la Policía allanó una casa. Carlos Sebastián González de 30 años fue encontrado atado y desnudo. El hombre sufre de alteraciones mentales y mostraba signo de abandono y desnutrición. Su madre de 60 años fue detenida y aguardan que declaren.

 

Encadenado a la reja de una ventana, desnudo y en estado de abandono fue encontrado ayer un hombre de 30 años luego de que la Policía allanó una vivienda del barrio Juan XXIII ante una denuncia radicada por un vecino. Se trata de Carlos Sebastián González, quien sufre de alteraciones mentales y vivía en cautiverio, situación a la que habría sido sometido por su madre y padrastro. La víctima quedó internada en el Hospital de Salud Mental, en tanto que los vecinos afirmaron que al hombre no le daban de comer y sufría constantes maltratos.  Por el hecho, su madre fue demorada y trasladada a la Dirección de Investigación Criminal, donde podría prestar declaración en las próximas horas. En tanto el padrastro y un hermano fueron trasladados a la sede policial para prestar declaración testimonial. La Justicia investiga el caso por supuesta “privación ilegítima de la libertad” y trata de determinar hace cuanto vivía en esas condiciones. Los vecinos, en tanto, afirmaron que hace varios años que estaba atado. El sábado, un habitante de la zona radicó una denuncia en la Dirección de Delitos Complejos afirmando que un hombre vivía atado a una ventana. Con la orden de allanamiento otorgado por el Juzgado de Instrucción Nº 5, efectivos de la Dirección de Investigación Criminal allanaron ayer pasadas las 11.30 una vivienda ubicada por calle Cabo de Hornos al 3900 del barrio Juan XXIII. En un sector de la casa se encontraban tomando mate una mujer identificada como Blanca Ledesma, de 60 años, y su pareja, Francisco Miño, de 51 años. Al requisar el lugar se encontraron con un cuadro horrible. En una precaria habitación, encadenado a las rejas de una ventana y totalmente desnudo se encontraba Carlos Sebastián González (30), quien sufre de hipoacusia y de alteraciones mentales. En el lugar donde vivía el hombre había una precaria cama y un colchón. González fue rescatado en absoluto estado de abandono. Algunos vecinos dijeron a la prensa que llegó al lugar, que tanto la madre, Blanca Ledesma como el padrastro, Francisco Miño, los golpeaban y le tiraban su comida en el suelo para que se alimente y no cumplían con las condiciones mínimas de higiene. Además dijeron que lo mantenían encadenado “sólo por cobrar una pensión por discapacidad”. La pesadilla de González terminó luego de ser blanco de constantes maltratos. Lo derivaron al Hospital de Salud Mental “San Francisco de Asís”, donde será sometido a una serie de exámenes para determinar su estado de salud. La madre del discapacitado se encuentra detenida y se aguarda que en las próximas horas preste declaración testimonial.   Fuente: www.ellitoral.com.ar

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